COLOMBIANOS EN EL EXTERIOR: PROBLEMAS, NECESIDADES, ANHELOS.
Una invitación al dialogo y el trabajo en común
Estimados amigos y amigas compatriotas residentes en el exterior, desde España deseo, ante todo, extenderles un fraternal y caluroso saludo, junto con mis mejores deseos para los proyectos y realizaciones futuras. Después de un concienzudo y riguroso análisis he llegado a la decisión de postular mi nombre como candidato a la Cámara de Representantes por los colombianos que residen en el exterior, considero que esta curul es una importante herramienta para dotar a los y las compatriotas que están fuera del paÃs de verdadera representación polÃtica, de manera que puedan manifestar su situación en los paÃses de acogida, señalar cuáles son los problemas y escollos que sufren en sus nuevos sitios de residencia, qué expectativas tienen para el futuro y cómo conciben la relación con su paÃs de origen. De igual manera creemos que los colectivos de colombianos y colombianas residentes en el exterior tienen unas perspectivas, ideas y experiencias que pueden resultar útiles para los diversos procesos que se están llevando a cabo en Colombia.
A partir de estas dos reflexiones he configurado dos ejes temáticos que orientan mi campaña para la curul en la Cámara, convencido que con ello logro recoger gran parte de los problemas necesidades y expectativas que experimentan los compatriotas que residen fuera. En virtud de esto la presente campaña cuenta con dos lÃneas de acción fundamentales, en primer lugar, velar por los colombianos y colombianas en el exterior, comprometidos de manera decidida con la defensa de sus derechos y su formación en deberes en cualquier punto del planeta donde se encuentren, ante los Estados en los cuales hayan sido acogidos y bajo los criterios de justicia social y equidad; en segundo lugar, y fuertemente vinculado al primer eje temático, aparece el apoyo a Colombia desde el exterior, aprovechando las cualidades y capacidades que los colectivos de inmigrantes han obtenido en su convivencia con otras culturas, ordenamientos y administraciones.
1. La problemática de los colombianos en el exterior.
La decisión de abandonar el lugar de origen y buscar otras perspectivas en sitios diferentes implica una serie de compromisos y decisiones que no siempre resultan fáciles de asumir, que traen aparejada toda una serie de problemas que afectan a la persona. Los problemas son diversos y muy variados, se encuentran primordialmente relacionadas con las cualidades personales de los individuos, sin embargo existe un núcleo recurrente de problemas que suelen ser los más aquejados por los inmigrantes colombianos en el exterior, su cantidad y proyección hace que sea complicado solucionarlos en su totalidad, sin embargo cualquiera que desee convertirse en representante de los colombianos que viven fuera del paÃs debe partir de reconocerlos y diseñar estrategias para su solución. Mis más de veinte años de trabajo con colectivos inmigrantes me ha llevado a establecer una clasificación en tres bloques,: el primer núcleo problemático tiene que ver con la inserción laboral de estas personas, el segundo hace referencia a su estatus económico y finalmente, en gran medida fruto de los anteriores problemas, la integración social y cultural de los inmigrantes aparece como un tercer conjunto de problemas.
1.1. Subempleo e inseguridad jurÃdica
La gran mayorÃa de la inmigración colombiana, puede catalogarse a partir del punto de vista laboral, como de bajo perfil debido a que los trabajos en los que se suelen colocar de manera más fácil no aportan muchas expectativas de progreso ni planificación hacia futuro. EstadÃsticamente puede constatarse que en gran número se dedican a oficios de bajo perfil económico, agrupados principalmente en la construcción y el sector servicios.
Muchas veces esto viene dictado por el status legal que se le concede a los inmigrantes, en la Unión Europea, por ejemplo, los visados de trabajo son otorgados para el desempeño de labores en el servicio domestico, construcción agricultura y hostelerÃa. Con lo cual se obliga a inmigrantes, con estudios superiores y altos niveles de calificación, a aceptar oficios que se encuentran distantes de su preparación y hoja de vida, trabajos para los que son requeridos niveles inferiores de formación. El dÃa a dÃa y las estadÃsticas muestran que la cantidad de inmigrantes que trabajan a titulo profesional sigue siendo mÃnima.
Desde el ámbito jurÃdico también resulta problemático para la inserción laboral de estas personas la falta de un estatuto jurÃdico para ellas en los paÃses de acogida. De donde se genera el fenómeno de irregularidad o los Sin Papeles, quienes no están autorizados a trabajar legalmente y empiezan a ser grupos perseguidos y hasta criminalizados. Situación que se ha exacerbado por el endurecimiento de las leyes de inmigración en los paÃses del primer mundo buscando frenar la llegada de nuevos inmigrantes a su territorio. En el caso de los colombianos debemos añadir también el estigma vinculado al narcotráfico y la violencia por el que somos internacionalmente reconocidos. Estas personas no se encuentran en igualdad de oportunidades para conseguir un trabajo, deben coger lo que salga y con las condiciones que impone el empresario, que muchas veces son claramente injustas
A este fenómeno, trabajar en oficios inferiores a la formación que se posee y no tener la posibilidad de ascenso, se le denomina subempleo y tiene repercusiones importantes en la autoestima de los individuos, que tienden a subvalorarse y desarrollar estados psicológicos que rozan lo patológico. En medio de esta dramática situación resulta esperanzador notar que se está desarrollando una tendencia a la creación de empresas y microempresas entre los inmigrantes, sin embargo es sólo un tÃmido esfuerzo que no está representando una tendencia clara y concluyente.
1.2. EconomÃa de la quiebra
De la precariedad laboral en la que se encuentran los inmigrantes se derivan consecuencias económicas graves. Los trabajos a los que pueden aspirar y en los que laboran no están bien remunerados, el salario promedio de un inmigrante es de 700 euros, con lo que a duras penas se puede sobrevivir en cualquier ciudad mediana de algún paÃs europeo. De igual manera su estabilidad laboral no está garantizada, los trabajos en los que se suelen emplear son temporales. En sÃntesis no cuentan con contrato indefinido o una nomina que les permita aspirar a adquirir una vivienda o gozar de los diversos programas de crédito e inversión con que cuenten las entidades bancarias de sus paÃses de acogida.
De igual manera resulta común entre los inmigrantes el ser cabeza y sostén económico de su familia, que se encuentra establecida en el paÃs de origen. Un alto porcentaje del sueldo que reciben deben enviarlo a su lugar de origen para los diversos gastos y necesidades que experimenta el hogar. Debido a esta peculiaridad el inmigrante se encuentra con que deben hacer frente sus propias necesidades y a las de su familia con un sueldo promedio que no le sirve para afrontar adecuadamente ninguno de los gastos por separado.
Para poder tener el dinero suficiente con que responder a ambos conjuntos de necesidades los inmigrantes se ven obligados a realizar dos acciones, en primer lugar buscan aumentar la cantidad de ingresos por medio de la realización de horas extras y el pluriempleo, trabajar en más de un solo sitio, no resulta extraño encontrar personas que tienen un trabajo durante el dÃa, otro de noche y además los fines de semana. En este fenómeno se puede encontrar la causa de muchos de los estados de stress y ansiedad detectados en estas comunidades.
En segundo lugar, se tiende a economizar en todo lo que se pueda, reduciendo los gastos a su más mÃnima expresión, lo que implica desmejorar la calidad de vida hasta lÃmites insospechables como lo refleja el hacinamiento en el que viven muchos inmigrantes porque entre más vivan en el piso o la habitación más barato les sale a cada uno el pago del alquiler. Pese a estas tácticas lo cierto es que gran parte de estos inmigrantes no logran mejorar su situación con el tiempo, existen muchos mecanismos que dificultan que puedan ahorrar y por tanto su situación económica no experimenta ningún cambio.
1.3. Fallida integración cultural
Después de haber visto los grupos de problemas anteriores nos queda claro que para el inmigrante su nuevo paÃs de residencia no es una tierra prometida de prosperidad y abundancia donde estaba destinado a realizar la totalidad de sus sueños y aspiraciones, como podrÃa pensarlo al principio, la realidad de su vida le muestra que éste es un territorio desconocido, en el que no encaja y que si bien posee una serie de ventajas que no existen en su lugar de origen, éstas no se encuentran a su alcance, sólo están disponibles para los nativos del lugar.
Muchos de los paÃses de acogida no son concientes de la proyección y expectativas que traen los inmigrantes, los conciben como mano de obra que viene a desempeñar una gama determinada de oficios, no tiene en cuenta sus particularidades culturales ni sus proyectos de futuro, por ejemplo, no saben si vienen a trabajar por un plazo determinado de tiempo o si planean establecerse con sus familias. Por lo que no existe una conciencia institucional de la necesidad de desarrollar polÃticas y mecanismos tendientes a favorecer la integración cultural y social de estas personas. No existe el menor esfuerzo de acercamiento y comprensión hacia los recién llegados a quienes se les deja a su suerte.
Estos últimos experimentan un fuerte choque al interactuar con la cultura del paÃs de acogida, porque llegan a una sociedad completamente diferente a la suya, que muchas veces no comprenden y les resulta agresiva. Por lo que ven su estadÃa más como una obligación o una necesidad que como un deseo. En fin, aceptan de mala manera el permanecer en un paÃs extraño y sueñan con volver.

